Busquedas en internet
28.10.03
 
Exposición de Daniel en la Jornada
"Alfabetización tecnológica: consumo o producción. El caso testigo de las búsquedas en Internet y la formación de buscadores inteligentes"

Introducción:


Todo empezó con este libro ("Internet: qué es, para qué sirve y cómo usarla" de Fernando Pisani, UNR, 1996) y después de unos años me encuentro acá con alguien que conocí por Internet y que vive a la vuelta de la casa de mi infancia.

Todo fue una serie de conexiones.

El libro lo encontré "de casualidad" porque estaba en el kiosco de la Universidad en calle Córdoba y Corrientes. Pero no fue realmente casualidad porque yo ya tenía un interés.

Quiero usar esta anécdota como metáfora o soporte para explicar que nadie encuentra nada sino está preparado para eso y que además del medio que se utilice, siempre el acceso a las cosas es por medio de las personas, que son un punto de partida y de llegada.

Con esto quiero enfatizar que esa habilidad que entendemos va a formar parte de ser un alfabetizado en términos de nuevas tecnologías y que es la búsqueda y administración de información (o mejor dicho conocimiento), requiere una disposición activa para que la búsqueda lleve a encontrar lo que buscamos o aún algo más.

La red tiene una característica: es muy eficaz para enseñar sobre sí misma (los jóvenes están expuestos al medio mediante los juegos en red, chat, y una lógica de diseño del software que es común y de interface gráfica). Sin embargo, por observaciones en diferentes medios (clases, colegas, estadísticas de sitios web y buscadores) no es frecuente que la gente sepa buscar con eficacia. Me refiero a buscar sin apelar a soluciones de consumo, empaquetadas, como la utilización de determinado software o servicios porque o bien ya estaban en la computadora o se ofrecen en los medios como la solución "fácil" (como estrategia de venta), que lo único que hace es limitar el acceso y crear nichos de consumidores (por ejemplo, AOL que es casi una intranet, portales de los ISP, etc.).

Decimos que la búsqueda en Internet es un caso testigo porque en la búsqueda de información se ponen en juego los nuevos y los viejos alfabetismos.

Buscar implica tener un mapa del territorio en donde se puede encontrar eso que s busca.

Debemos tener una representación espacial (ver imagen de la Internet indexada) y formular nuestra necesidad en un lenguaje, si bien próximo, no idéntico a la lengua materna puesto que se trata de hablare a una máquina.

Ahora bien, estas habilidades que aparecen como nuevas son herederas de un largo proceso.

Tomemos como ejemplo el álgebra de Boole. La creación de este matemático Inglés del siglo XIX es lo que se usa para describir ciertas operaciones lógicas usadas para combinar términos de búsqueda en muchas bases de datos (en Inglés: AND, OR y NOT) (ver imagen sobre Boole).

A todos nos enseñaron cosas similares en la escuela primaria como conjuntos, clases, etc.

De allí la importancia de que lo que se debe enseñar no es el uso del último artefacto sino una lógica, lenguajes que si se quiere son independientes del medio material.

Quien sepa establecer una secuencia lógica, expersarlo en un lenguaje y entender contextos y la relevancia de los resultados que obtenga podrá manejarse ya sea en la comprensión de un texto o en el medio electrónico, si buen este tiene sus particularidades (ver imagen Lógicas de búsqueda).

A la pregunta de si es necesario formarse para saber buscar podemos responder afirmativamente. Esto se puede ilustrar con el chiste de aquel ebrio que es encontrado por alguien que pasa y lo ve agachado bajo la luz de un farol como buscando algo. Esta persona le pregunta si perdió algo, a lo que el ebrio le contesta que perdió las llaves. El hombre le pregunta por dónde las perdió como para ayudarlo y responde que por allá... pero allá está lejos observa el hombre, por qué las está buscando acá?, a lo que el borracho dice: porque acá hay luz (ver imagen Dónde buscamos).

Hasta que nos señalan el territorio, tendemos a pensar que éste se reduce a lo que tenemos por conocido.
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Daniel

El material ilustrativo se encuentra disponible aquí